Y dice: No se si fue una buena idea el decir adiós.
Y así sigue, con sus infinitas notas agudas. Con un suave llamado, una intriga, de esas que desde hace mucho no había acostumbrado digamos, percibir.
La cocina es grande, muy grande. Y en el horizonte se nota la proximidad de la tierra firme, esa tan anhelada y preciosa tierra. Por cierto; dice 7 de septiembre.
El grabado está de algún idioma europeo,un monopolizado grabado en una pequeña cubierta advierte el poderío de su firme infraestructura, advierte quizás no, destaca los aspectos mas relevantes de su pulcra legislatura, de su sangre, una sangre mestiza, ahora.
Y vuelve envuelto en vías, sí en vías. Y con un pequeño margen logra cruzar la bahía sólo para encontrarse desfallecido en aquel puerto de ensueño.
La tarde se nubla, tal vez por nuestra sola presencia.
Con aquellos destellos dorados en ese mundo profundo (y después de aquel banquete de media noche) me despido de este mundo.
Ya en la acera... la mirada profunda esta en aquel lado, sí en aquel sitio alejado. Desde la borda veo ese puerto que cae bajo el sol moteado en dorado.
No comments:
Post a Comment