En los caminos recónditos de esos espacios ocultos, te deseo.
Y cuando miras al vacío, imagino que piensas en mi, quiero creer que es así, y que siempre estuviste esperando por mi, y sí, ahí te deseo.
Al despertar te deseo.
En las angustiosas horas de madrugada, veo tu rostro y te deseo.
En la última canción te deseo.
En tu caminar te deseo.
Y cuando escribes, te deseo.
Cuando te vas, te deseo, te necesito, te amo.
En tu sonrisa dulce, te deseo.
Cuando hablas, te deseo.
Y cuando siento necesitarte, por no tener esa imagen fresca de ti, te deseo.
Cuando respiras, te deseo.
Y aún sin verte, te deseo.
En esa estrella que cae de madrugada, te deseo.
Y en ese sueño... cuando se abre el cielo, te deseo.
Siempre te deseo, siempre.
Cuando miro tus ojos, me pierdo por completo y aún te deseo.
Y en el momento en el que esta frase pierde su sentido, aún te deseo.
Amo todo lo que tú haces, y te deseo.
¿Sabes por qué te deseo? Porque no te tengo.
No comments:
Post a Comment