...resultaba entonces ser un poco absurdo...
Ocurrió después tu regreso, y a pesar de tener miles de palabras para poder explicar (de hecho expresar) los motivos de mis acciones... La única verdad, es revelada si es que tratas (si es que eres capaz) de recordar un poco acerca de tus propias acciones, de esas que siempre llame como desesperadas, los mensajes, las llamadas de cada fin de semana, etc. Entonces ¿Qué es lo que te sorprende? Si es lo mismo que tu hiciste lo que ahora yo hago, pero, con una simple y magnifica diferencia. Y si me preguntas el por qué, yo he de contestar que sólo es por fastidiar, ya que yo al contrario tuyo, no pretendo obtener absolutamente nada y mucho menos de alguien tan, digamos... Bueno, tan sólo era para cerrar el ciclo.
Y es cuando se remiten las cosas y se confirman otras tantas, hasta casi poder reducirlas a una ley. Todo ello resulto ser tan predecible y he de confesar que no porque fueras bien conocido por mi, no, no es eso, lo que pasa es que eres tan simple. Hoy, entiendo que hay personas como tú, personas que no se arriesgan, que toman lo ordinario, personas que se conforman con poco y que aquello mas aya de su limitado y cerrado entendimiento es inmediatamente rechazado. Todo aquello que no eres capaz de comprender, nunca lo entenderás, y hoy que soy conciente de ello me percato de que hasta cierto punto estaba igual que tú, porque entonces me cerré a la idea de poder cambiar algo que no puedo porque es tu naturaleza, tu educación y por lo tanto tu mundo, igual y fue una necedad hacerte ver y sobre todo querer vivir contigo, compartir un poco de todo aquello que me hace feliz.
Y te sientes único, pero eres igual que muchos otros (porque sé que hay quien si es distinto, quien si es diferente y especial para mi) no te diste cuenta de que él que te hacia sentir así era yo. Y hoy te hace feliz lo más simple, y no es que tenga nada de malo, es sólo que, no, la verdad es que hasta ahí tú puedes llegar.
Contigo, la ironía cobro su más grande expresión. Cuando te veía, en esos días cuando sólo nos tratábamos por el simple hecho de estar en el mismo lugar en el mismo tiempo, eras uno más, tan indiferente como muchos otros. Pero llego el día dela venganza (según) y tus besos no me causaban nada, y entonces descubrí tu ser y fue cuando comencé a quererte.
Tú sólo hiciste que viera lo que siempre quisiste hacerme ver. Y te iras, como muchos otros, y tú, él que un día fue especial, desaparecerá, y el único rastro de lo vivido contigo será reducido a tu primer nombre.
Con todo ello, te doy las gracias, sin duda de ti aprendí bastante, talvez no lo más importante en mi vida, pero si una gran lección.
-No le des perlas a un cerdo-
Así cuando menos, no perderás tu tiempo...
No comments:
Post a Comment