Sunday, June 15, 2008

U R 4 Me

En los caminos recónditos de esos espacios ocultos, te deseo.

Y cuando miras al vacío, imagino que piensas en mi, quiero creer que es así, y que siempre estuviste esperando por mi, y sí, ahí te deseo.

Al despertar te deseo.

En las angustiosas horas de madrugada, veo tu rostro y te deseo.

En la última canción te deseo.

En tu caminar te deseo.

Y cuando escribes, te deseo.

Cuando te vas, te deseo, te necesito, te amo.

En tu sonrisa dulce, te deseo. 

Cuando hablas, te deseo.

Y cuando siento necesitarte, por no tener esa imagen fresca de ti, te deseo.

Cuando respiras, te deseo.

Y aún sin verte, te deseo.

En esa estrella que cae de madrugada, te deseo.

Y en ese sueño... cuando se abre el cielo, te deseo.

Siempre te deseo, siempre.

Cuando miro tus ojos, me pierdo por completo y aún te deseo.

Y en el momento en el que esta frase pierde su sentido, aún te deseo.

Amo todo lo que tú haces, y te deseo.

¿Sabes por qué te deseo? Porque no te tengo.

Thursday, June 12, 2008

Wet lies

Y dice: No se si fue una buena idea el decir adiós. Y así sigue, con sus infinitas notas agudas. Con un suave llamado, una intriga, de esas que desde hace mucho no había acostumbrado digamos, percibir. La cocina es grande, muy grande. Y en el horizonte se nota la proximidad de la tierra firme, esa tan anhelada y preciosa tierra. Por cierto; dice 7 de septiembre. El grabado está de algún idioma europeo,un monopolizado grabado en una pequeña cubierta advierte el poderío de su firme infraestructura, advierte quizás no, destaca los aspectos mas relevantes de su pulcra legislatura, de su sangre, una sangre mestiza, ahora. Y vuelve envuelto en vías, sí en vías. Y con un pequeño margen logra cruzar la bahía sólo para encontrarse desfallecido en aquel puerto de ensueño. La tarde se nubla, tal vez por nuestra sola presencia. Con aquellos destellos dorados en ese mundo profundo (y después de aquel banquete de media noche) me despido de este mundo. Ya en la acera... la mirada profunda esta en aquel lado, sí en aquel sitio alejado. Desde la borda veo ese puerto que cae bajo el sol moteado en dorado.