Nunca entenderé aquella magnífica facultad de algunos para crear música, lo cual ya en alguna ocasión mencione y escribí. Ese don del que algunos pocos gozan en mi parecer los acerca más a Dios o a la creación, quizás exagero pero siendo para mi tan incomprensible su estructura de verdad así lo creo.
En fin, el motivo del presente es sin más preámbulo hablar de las llamadas PLAYLIST cuyo término anglosajón significa sin más una "lista de reproducción" este término se ha popularizado en el broadcasting y los servicios de streaming, así como en la organización de los archivos de audio en los reproductores portátiles, como salta a la luz esto no es nuevo.
No soy fanático de los tecnicismos sino es utilizándolos en retórica que siempre he calificado de barata, y a través de la misma poder describir tanto asociaciones como pensamientos y creencias, pero sobre todo sentimientos. La música como otras vías de expresión humanas es una de las que más agencia momentos, personas y crea en nosotros felicidad principalmente, quizás nostalgia, excitación, etc. Y es que esa facultad tiene la música, despertar en cada uno de nosotros reacciones químicas diversas.
Las listas de reproducción además de ser meros instrumentos de control y orden son también portales al pasado, cada vez que añadimos una canción a nuestra playlist favorita inherentemente le damos una razón y un sentido que generalmente va relacionado con una emoción (Uno no añade una canción a una playlist sino es porque le gusta)
Hay canciones (tracks) que eventualmente terminaremos reproduciendo mil y un veces y acabarán por salir de la playlist o todo lo contrario, tracks cuyo enlace sea tan fuerte que simplemente nunca nos hartamos de escucharlas o mejor dicho, sentirlas. A veces nos recuerdan personas, con vivencias, o simplemente porque nos recuerdan algo específico, un momento determinado o una etapa en nuestro existir.
Hace poco encontré un reproductor portátil cuya música en forma de archivos mp3 aún se perpetuaba, en este dispositivo se hallaba música variada, incluso tracks que niego rotundamente haber incluido o que bien pudieran catalogarse como gustos culposos, al escuchar todos y cada uno de estos archivos recordé en la gran mayoría el porqué de su existencia y justificación.
Es increíble la capacidad de nuestra mente para conjugar factores tan simples como las vivencias de lo cotidiano y armar todo el cuadro cargado de imágenes, sabores, colores, sensaciones, de vida. Mucho de lo que se vive en el día a día está inevitablemente destinado al más profundo de los olvidos, el comer y hasta el dormir, pero cuando existe una canción de por medio incluso la tarea más cotidiana cobra relevancia y permanece ahí y se revive en esa mágica conjunción.
En todo caso esas asociaciones se dan con los aromas, los sabores, los colores, los sonidos, etc. Entonces una playlist se vuelve un conjunto de recuerdos varios, diversas vivencias, momentos, es quizás que nos aferramos a lo relevante o a lo que al menos en ese breve instante en el tiempo consideramos como tal. El play es en realidad un repeat, una a una las estrofas siguen su ritmo y cada quien le da el sentido que quiera.
En la estructura de la playlist bien podríamos ajustar un sólo género musical, por idioma, por grupo, artista, por mood, etc. Me di cuenta que mis playlist están totalmente desordenadas y sólo obedecen a un espacio temporal, así pues he encontrado idiomas y géneros distintos y hasta contrastantes. En determinado momento se me ocurrió "acomodar" la playlist, pero caí en la verdad irrefutable de que era una empresa imposible puesto que a pesar de que por definición la playlist tiene por tarea primordial "organizar" lo cierto es que almacena un conjunto de diversos tracks que en su momento fueron colocados ahí sin mayor razón que el puro gusto, se dejaron de lado los filtros y pasaron a ser parte de un amorfo caos cuya armonía yo solo entendía.
Ese armonioso caos en resumen es lo que ha definido ese espacio temporal, supongo que así en cada caso personal. Argüí no sin gran sorpresa que cada playlist es una estampa de mi vida, y es que en mi caso no siendo meramente un melómano si tengo una fascinación por la música por el simple hecho de que la disfruto pero no la entiendo y no creo tener el más mínimo talento para crearla.
En esas estampas temporales encuentro el amor, la tristeza, la felicidad, el ritmo, grandes historias cuya grandeza sólo se equipara con el gran final de las mismas, todas y cada una de esas epopeyas hablan de héroes que me prometieron el mundo entero, de héroes que emprendieron un viaje al otro lado del océano, encuentro las promesas rotas y otras grandes hazañas que han trascendido al tiempo mismo.
Todos y cada uno de esos tracks son llaves al pasado ahí presente, al pretérito imperfecto que se resiste a concluir. Comparé esa playllist con la actual y hay coincidencias pero la mayoría de esos tracks se han renovado. Es emocionante darse cuenta de que las cosas cambian y el tiempo no se detiene y con ello las ecuaciones fundamentales del existir que a la pos siempre se balancean haciendo de las leyes de la naturaleza casi perfectas.
Una cosa es tan cierta como el devenir el alba y la llegada del ocaso, la vida pasa y cada día es un día menos, en el futuro cierto en que la vida continúe sin mi quiero creer que habré logrado algo más allá de una rutinaria existencia partícipe de un sistema sin sentido, espero llegar a tener la mejor playlits del mundo, que con cada play traiga de vuelta esos instantes únicos y los haga eternos, irrefutables y vivos tan ciertos como el fin del universo.
1 comment:
El don de la creación puede no solo estar en la música, aunque recuerdo la frase de Hugh Grant en "Music & Lyrics" "...diría que tomaran todas las novelas del mundo y ninguna los hará sentir tan bien tan rápido como 'I've got sunshine on a cloudy day. When it's cold outside I've got the month of May.'" Sin embargo, tomando por ejemplo la creación literaria puedes crear lo que sea en la mente del lector, emociones, recuerdos, aromas, melodías... puede que no sea tan rápido o tan simple crear con las letras lo que provoca la música y letras, siendo algo mas complejo puede ser tan poderoso como lo segundo.
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