A la
espera de una respuesta... podría ser mi profunda necesidad de obtener
atenciones, varias. Quizás salvo una excusa me separe de tu presencia, y la
obtenga como siempre.
Me he
dispuesto como ya es costumbre a ceder una vez más, en un inquietante deja-vu
maldito, aquí hablándole al viento, hablándote. Y sé que estás ahí, sin
embargo me ignoras.
Posiblemente
producto de una venganza o de un simple capricho, lo más seguro es que sea
resultado de un juego insano que te causa placer, espero sigo esperando, espero
incluso mientras escribo esto.
Después
entro en comunión conmigo mismo, me pregunto la razón de esta necesidad y no
encuentro respuesta, no la hay. Un sin sentido que sólo consume tiempo en este
espacio vacío. Y sólo mi carne...
¿Qué
estarás pensando? Puedo suponerlo, argüir tus sentimientos, tus deseos y esa
malsana motivación que me causa al ver tu imagen; una imagen congelada que no
responde a mis besos, a mis caricias, a esa sonrisa franca que sale al leerte.
Sigo
esperando... vuelvo a suponer tus razones, y leo y escucho sin indicios claros.
"Fortuito fue nuestro encuentro" es una afirmación que cada instante
suena más a pregunta y genera más dudas.
Fuiste
tú el que se atravesó en mi camino, no fuimos objetos del destino, fue tu
necesidad y mi soledad lo que ahora me tiene esperando una respuesta. Fuiste tú
y no yo...
Ha
llegado tu respuesta, un simple -Hola- perdido en la madrugada. Oscuras son mis
expresiones vagas ahora desencantadas. Y sigo buscando el por qué. Yo tengo la
culpa.
Es esa
afirmación en realidad una brutal negación de eso que dices sentir. Es ésta
necesidad mía una verdadera inquietud o sólo es uno más de mis instrumentos
para detenerme en el tiempo; ¿Es acaso real?
Al fin
aterrizado me doy cuenta que mi miedo al éxito una vez más ha pasado factura.
No era nada, no eres nada sino una más de mis alucinaciones tachadas de
"baratas" para seguir estancado en la nada.
Después
de hoy podría jurarme y prometerme mil cosas, ya no. Estoy cansado de ser mi
peor enemigo, y de usar a los demás en mi contra. Ya no buscaré afirmaciones.
Los amigos están en las buenas y en las malas, cuándo fue que me abandoné...
No me
enseñaste nada salvo que las personas a pesar de ser físicamente únicas,
moralmente pueden ser idénticamente vacías. Que ese dejo de esperanza no es
sino sólo el ancla que tiro a suelo y que me arrastra.
...a la
espera de una respuesta que de antemano ya conocía. Al final no resultaste tan
diferente.
1 comment:
Necesidades no cumplidas, deseos interminables y preguntas que todos los días te formularás al despertar. ¿Cuándo pararán?
A veces nuestras mentes juegan con nosotros y nos hacen dudar de la existencia, de las emociones y de las acciones de los demás, pero muchas de las veces, esa mente nos pone las situaciones en las que ponemos a prueba aquellas herramientas que vamos tomando por el camino que recorremos.
¿Es acaso que hemos olvidado usarlas, o ellas mismas no fueron hechas para nosotros?
La gran duda, otra de las tantas que podrían quedar sin respuesta, una mas que el tiempo y las situaciones serán contestadas a esa mente deseosa de conocimiento.
But the question is ... Why?
Post a Comment