Saturday, December 31, 2011

Happiness (Us)

Siempre he querido descifrar muchas cosas, entre esas muchas cosas a descifrar está el desentrañar el origen de muchas de las acciones y comportamientos erráticos de las personas que me rodean, sus causas no tanto sus efectos. Evidentemente es una tarea muy difícil y al final muy dolorosa para mí (realmente no sufro por ello), el deseo de poseer tal conocimiento tal como el pensamiento budista es el origen de mis sufrimientos, la falta de ese desprendimiento total es el que me ata y me detiene.

Es absurdo querer entender el comportamiento de las personas sin haber del todo comprendido las razones del propio comportamiento, una analogía bastante valida en el caso de los psicólogos y psiquiatras que buscan el bienestar mental del individuo (inclusive químicamente) siendo ellos mismos humanos propensos a estos mismos males que pretender tratar. En tierra de ciegos el tuerto es rey.

No es que esa necesidad sea una mera necedad, un simple capricho. Si pretendiéramos explicar cada uno de nosotros en una especie de introspección el origen de nuestras acciones nos sorprenderíamos; lo absurdo de muchas de nuestras acciones y lo innecesario de otras. Es increíble lo complicado a lo que llevamos las situaciones más simples; casi pareciera una búsqueda desesperada por el sufrimiento.

Muchas emociones humanas provenientes del más primitivo origen tallado en nuestra genética son causa de muchos conflictos internos, ya no hablemos de los conflictos que nos causan en nuestra vida social (que prácticamente lo es todo), los celos, la ira, la envidia, el deseo, el amor, el odio, etc. Todos y cada uno de esos sentimientos están diseñados de tal forma que nos ayudan a responder en ese nuestro actuar diario, en cualquier situación y momento y por más que lo deseemos es brutalmente inherente a nuestra voluntad el tratar de extinguirlos.

Me vienen a la mente esas técnicas de meditación muy variadas y diversas que al final sólo amainan eso que por naturaleza somos, una mar de químicos que en algunas personas está totalmente desproporcionado causando un sinfín de patologías conocidas y algunas aún sin clasificación o serio estudio. Qué somos sino simple carne que siente a expensas de una serie de factores psicosociales, pero sobre todo químicos.

No es justificación el decir que nuestros sentires son simple causa de todo aquello que nos rodea y que no podemos dominar, en efecto tenemos el libre albedrio que nos permite en teoría decidir que sentir y que no y la medida en que ciertas emociones nos dominan o mejor dicho la medida en la que dejamos que las emocionen nos dominen. Pero, ¿Y el amor?

No pretenderé tratar de explicar el amor, es imposible y las palabras a través de la historia son desproporcionadas a la magnitud de ese sentir universal, jamás podremos entenderlo del todo mucho menos definirlo. Sólo menciono al amor porque resulta que es cuando estamos enamorados que somos capaces de cometer los más grandes errores o las más increíbles acciones, lo cual comprueba en efecto lo frágiles que somos en ese aspecto, sucumbimos ante los reclamos seductores de químicos que se regocijan y embrutecen.

Qué es entonces lo que nos hace entrar en conflicto con nuestros semejantes, con la persona que amamos. Qué es lo que no nos deja ser felices y siempre nos tiene en una búsqueda insaciable  por encontrar eso o aquello o ese alguien que nos de la felicidad, cuando eso quizás ya lo tenemos o peor aun cuando ese alguien ya está con nosotros. Esa búsqueda para los seres más estables llega más temprano que tarde.

La cuestión de la edad entonces juega un factor importantísimo, es por eso que las mayores locuras de nuestra vida las hacemos en nuestra pubertad. Los jóvenes comenten más este tipo de faltas en la búsqueda de su felicidad porque por naturaleza no están preparados para saber qué es lo que verdad quieren, por lo tanto no saben dónde buscar y sólo es cuando esa tormenta hormonal se detiene que son capaces de discernir lo que en algún momento tuvieron y no supieron aprovechar. Evidentemente estoy haciendo una retrospección.

El conflicto pues es parte fundamental de nuestra naturaleza, Hobbes hablaba de un estado natural de guerra en donde el hombre nace con capacidades mentales y físicas iguales y compensaciones entre las deficiencias y cualidades. Hobbes habla de que cada ser humano busca su propia conservación lo que da origen a la competencia y a la desconfianza, nótese la relevancia de esas palabras y como nos ayudan a entender porque por naturaleza no nos gusta vivir bien o mejor dicho NO PODEMOS VIVIR BIEN.

Por otro lado creo en la capacidad que cada ser humano tiene para desprenderse conscientemente de esas emociones que nos meten en líos, creo que es precisamente está capacidad de desprendimiento la que nos diferencia de los animales y la que ha llevado a la especie a lograr lo que ha logrado, dejando de lado aquellos grandes errores que curiosamente se han cometido por estar más cerca de esos instintos, hablo de la guerra.

Entonces cuál es la fórmula para ser feliz, cuál será la clave para simplemente amar y sobre todo dejarse amar sin conflictos generados obviamente por esos instintos primigenios, celos, envidia, etc. Cómo amar y dejarse amar así sin más, así sin esperar nada a cambio y sin embargo recibirlo, vivir disfrutando plenamente de todo lo que es parte de nuestro momento, de este nuestro efímero pasó en este universo.

Quizás no exista fórmula mágica, la esperanza entonces se vuelve el peor aliado en esa nuestra búsqueda, no debemos esperar el momento tenemos que crearlo. No debemos creer que los demás saben de nuestras necesidades tenemos que expresarlas. Y no existe mejor palabra que el “sí” si creo, si acepto, si estoy dispuesto. Pero saben cuál es el dilema, recordando lo que me llevo a escribir esto; que existe ese otro gran error, ese otro gran conflicto que es creer que la gente piensa igual que yo.

Ser felices eso es todo lo que pido, ser felices eso es todo lo que buscamos. Encontrar la felicidad en la felicidad del otro y amar aún sin ser amado. El conflicto inherente a nuestros deseos de ser felices por otro lado bien podría ser esa “chispa” que le da moción a las cosas, hacer la situación más interesante; sea como sea las cosas nunca pueden ser perfectas (utópicas) y lo realmente hermoso es encontrar la satisfacción de amar lo que no es perfecto y aceptarlo tal cual y ser feliz con ello, no como un conformismo derrotista sino como un reconocimiento a nuestra propia naturaleza, amarnos a nosotros mismos permite entender a los demás, entregarnos de corazón teniendo presente que estamos dando lo que nos gustaría recibir aún sin esperarlo.

Amar sólo amar, vivir el momento que el pasado no existe aunque somos la suma de este, gozar el presente y temer el futuro que siempre es incierto. Yo como Platón aún creo que hay bondad en este universo. Mañana quien sabe si aún estemos aquí, pero nos tenemos hoy y eso es todo lo que importa. 

1 comment:

Anonymous said...

Amor, Amor, Amor....

Lo vemos, lo leemos, lo tocamos, lo saboreamos y lo vivimos porque lo respiramos: es una necesidad, deseo y/ó placer que tal vez no esta siempre en nuestra mente, pero que podemos evocarlo en cualquier instante. Y de cierta forma el amor se vuelve un eje rector, ya que forma parte de los cimientos del mismo ser humano que en su afán de ser feliz hace las cosas mas inimaginables.

El amor no es bueno ni malo; el amor no tiene color: el color se lo damos nosotros mismos con lo que hacemos, pensamos y no hacemos o no pensamos. Ciertamente es muy complicado definir que es el amor, puesto que la concepción del mismo es muy variable. Aún así, la labor que has hecho hoy al escribir sobre él me hace pensar que justo en ese momento conviviste con el de forma privada, lo tocaste y ahora no sé, tal vez has aprendido a vivir con él en un equilibrio natural.

Insisto que hace falta un buen café para que charlemos mas de éste y otros temas, veo que hay "mucha tela de donde cortar"...

Me encanta la reflexión que has hecho sobre este tema, tal vez hace falta detenerse el suficiente tiempo para convivir con él y darse cuenta que es un aliado y no un enemigo.


Muchos saludos y como siempre es un placer leerte. Muchos saludos para ti.

Aldo :)