Es quizás en el momento de más grande soledad que uno es capaz de apreciar en su máxima expresión la propia miseria, el desapego a todo lo que es humano y lo cerca que uno está de ser un verdadero animal.
Ver el tiempo escaparse entre los dedos y en la ignorancia encontrar el consuelo de los más infames desprecios. Palabras necias en espacios sin sentido, agonizantes clamores de interminables historias que nunca acaban.
Es una simple alegoría, una simple metástasis de este dolor que mata lentamente, y ahí estas como siempre y como nunca, mirando a la distancia. Mis torpes movimientos síntoma de este amor que mata.
Sin embargo solía ser una cura a los dolores de un pasado casi estático, un anestésico efectivo ante un futuro que se veía cruel y monstruoso, avanzando sin fuerza en el universo que lo pudiese detener. El sol no ha de ser más un obstáculo para mirar las estrellas que se esconden tímidas, angustiadas y modestas de su grandeza.
El espín ineludible del tiempo mismo marcha forzadamente queriendo encajar en la divinidad de su propia naturaleza destructiva, quiere descubrir aquel secreto que siempre lo supera y lo persigue en una agonizante carrera que lleva eones.
Miles de millones de universos creados y destruidos a placer sínicamente. Y he aquí que descubro el secreto de tus palabras, porque no hay enigma, no hay misterio. El dogmatismo de este mi drama se quiebra lentamente y cada día me encuentro más cerca del centro del valle; la siguiente cresta se ve lejana y corro para alcanzarla, aunque sé que para ello nuevamente tengo que llegar hasta el fondo.
Hacer de las más insignificantes cosas objetos infames del deseo, mientras el cerebro libera sustancias propias… así debe sentirse el cosmos. Ahora no son las estrellas, son las estelas del pasado que se lanzan al cielo recordándome que jamás se marcharan, no sin antes haberme destruido por completo.
La aniquilación se encuentra en el más simple sentimiento, he destruido soles enteros y no puedo con una infame roca fría, solitaria y muy lejana. Lo más cercano a esos instintos niega la lógica de lo que me define, lo más cercano a ti niega la lógica de este universo.
Hay respuestas incluso a preguntas jamás hechas, eres la más grande metáfora de mi soledad.
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