No les ha pasado
tener insomnio y que nadie este para acompañarlos, claro que les ha pasado,
supongo. A veces parece el mundo tan lento y otras demasiado rápido, qué pasa
cuando tienes tantas ganas de algo, ese deseo infame que te persigue día y
noche, sublime, mortal; hasta que llega ese otro momento, ese otro infame
momento en el que deja de importarte, dejas de desearlo aún sin haber
satisfecho tal deseo.
Santiago duerme
frente al monitor (Es mi gato, como mi hijo) duerme plácidamente, nada perturba
su sueño. Sueños de gato, me pregunto en qué soñara, me pregunto cuáles serán
esos sueños que lo perturban de madrugada o que lo hacen despertar de buenas
por las mañanas, esos impulsos divinos que lo arrullan cuando duerme al cobijo
de los rayos solares.
Me inquietan muchas
cosas, es evidente. Sigo preguntándome que es lo que me impide ser yo, ser
muchas cosas y hacer muchas otras. He pretendido justificarme y ya hasta he
perdido el interés de encontrar ese “qué”. La verdad es que hasta justificar mi
débil espíritu me resulta absurdo, quizás este en depresión, quizás solo sea
apatía por la vida; esa misma apatía que he tenido desde hace años, ese mal
crónico demoniaco.
Lo cierto es que ni
ganas he tenido de escribir, lo cual es sin duda signo de algo, de qué, no sé.
Ahora Santiago estira su patita trasera, quizás haya caído en un profundo sueño
y me da pena dejarlo solo ahora que apague la computadora, tampoco quisiera
despertarlo ya que bien podría estar soñando que es perro y que toda su
existencia gira en torno a llegar a ser eso, perro.
Físicamente me
siento bien aunque siempre podría estar mejor. Creo que hay cosas que me
afectan demasiado, irónicamente me afectan situaciones que directamente ni
están relacionadas conmigo. Por otro lado lo que en línea directa interfiere
con mi vida pareciera no existir, a pesar de que sus consecuencias son muy
palpables. Cuándo fue el día 0 en el que mi cerebro decidió hacer un reset de mi lado egoísta y simplemente
olvidar que lo necesito aquí conmigo, de mi lado.
Antes creía que mi
principal fuente de inspiración provenía del enojo, ahora la verdad no sé. Es
un desencanto total, sin pensar en suicidio, sin caer en lloriqueos, sin quizás
estar deprimido realmente, es de hecho una impotencia acompañada de un gran
resentimiento. El enemigo más letal no suele enseñar la cara, y sigo con ese
profundo miedo que constantemente me detiene.
Podría ser
autocompasión, lo más seguro es que sea descaro. Sea una falsa modestia.
Creo que si ha de
existir un paraíso ese debe de estar repleto de gente ignorante, no se me
malentienda (Santiago se mueve como si corriera, mueve la patita y como que
mastica) me refiero al hecho de ignorar ciertas cosas. El tratar de explicarlo
es algo complicado, sólo digamos que a veces quisiera tener esa fe que a pesar
de haber obrado mal con el prójimo me permitiese redimir mis acciones en un
instante, y estar en el paraíso.
Lo tengo todo, y
sigo buscando que me falta. He dejado de lado muchas cosas y pensar que de no
haberlo hecho quizás “eso” ya lo habría encontrado. Es un decir; esperar a ver
el futbol, convivir con la familia y la pareja, salir con los amigos y ya; y si
me preguntan quién es mi diputado o senador no saber, porque ver el
futbol, estar con mi familia, mi pareja y mis amigos es todo lo que necesito
saber.
Pero bueno, no
dramaticemos. La solución siempre ha estado en mis manos y este año ha sido
especialmente generoso, sin embargo mi conformismo no ha tenido límites. Aún
tenemos tres meses, tres meses para obrar milagros. Dios es grande y en su plan
maestro nada esta dejado de lado. Qué de los sacrificios… sangre para los
Dioses.
Intentaré dormir, no
prometo nada pero espero que la inspiración llegue pronto, tengo algunas buenas
ideas que plasmar.
Sabes que estoy aquí
contigo y que no soy tu enemigo a pesar de que lo parezca. Es sólo el letargo
de un espíritu que no supo guiarse en las madrugadas, el cuerpo que sucumbió
ante los deseos de un confundido hombre, un hombre que si bien no lo tiene todo,
literalmente si tiene lo suficiente y lo necesario. Duerme y sueña con ser
perro, vence el miedo con tus feroces fauces.
No comments:
Post a Comment