Thursday, September 01, 2016

Something between the end

La semana pasada terminé un rompecabezas, con ayuda por supuesto. Es el cuarto rompecabezas que llevo en el año o que llevamos, los primeros tres fueron armados junto con mis roomies. Los cuatro han sido de mil piezas y el quinto va a ser de dos mil, ya lo tenemos, sólo es cuestión de ponerse de acuerdo y empezar. Siempre es tan difícil iniciar las cosas.

Lo mismo pasa cuando deseo escribir y es que soy fanático del formato, amo escribir en editor de texto, mis especificaciones generales siempre son las mismas. Orientación de la página vertical, márgenes en formato normal es decir; superior e inferior a 2.5 centímetros, derecho e izquierdo a 3 centímetros, la sangría siempre es en primera línea a 1.25 centímetros, es espaciado es antes a 0 puntos y después a 8 puntos, el interlineado es múltiple a 1.08 (sea lo que esto signifique) la alineación es siempre justificada y es que a quién le gusta ver sus párrafos con altas y bajas (visto de lado) como si fueran barras de un ecualizador, sé que es una tontería.


los progresos en las tecnologías nos han hecho dependientes

 La fuente no importa mucho siempre y cuando sea algo clásico y básicamente estilizado, el tamaño de 9 a 11 puntos está bien porque me gustan las letras pequeñas, adoro las fuentes cuya tipografía vintage emule aquellas máquinas de escribir mecánicas, lo cual trae a mi memoria una pequeña anécdota en donde mi primer contacto con el mundo de las letras o el plasmarlas fue a través de una máquina de escribir mecánica, no era tan vieja, era una Brother eléctrica pero seguía sonando escandalosamente como las máquinas de escribir meramente mecánicas, incluso me atrevería a decir que hacía más ruido porque  el regreso de la página al principio del párrafo era automático, recuerdo muy bien que los cartuchos de tinta que en realidad era un cartucho de cinta de carbón ya eran insuficientes para mí, quizás no escribía tanto y no escribía nada realmente relevante como tal vez lo hago en este mismo instante pero en ese entonces como ahora esos consumibles no duraban nada, lo cual es coherente con nuestro mundo utilitario y materialista. Dicho lo anterior me obliga a recomendarles un documental muy bueno acerca de esa “obsolescencia programada” creo que se llama Comprar tirar comprar o algo así, se encuentra fácilmente en YouTube o en TVE, les dejo el link.

Continuando con los inicios y la dificultad de empezar algo, mi creencia más extendida es que dicha renuencia es por ese miedo primigenio que uno como ser humano tiene, y también por la pereza manifiesta que poco a poco se ha vuelto inherente a nosotros mismos y contradictoriamente por nuestra misma culpa es presente en estos tiempos, es decir; los progresos en las tecnologías nos han hecho dependientes y efectivamente nos facilitan la existencia, pero a un costo altísimo, esto ya lo he dicho en ocasiones anteriores, la pereza es uno de esos costos.

Al tiempo de escribir este presente ensayo, breve ensayo o simple escrito hable con un amigo y comento que “el error radica en querer hacer cosas para las que no estamos preparados” palabras más o menos, existe una gran verdad en ese enunciado, pero quién realmente ésta preparado para hacer cualquier cosa, entonces la respuesta es hacer lo que netamente estamos preparados a hacer, pero acaso no es el anhelo el que nos lleva a realizar esos “imposibles” esos que no estábamos preparados. Sé que las historias de fracaso fascinan al colectivo y es genial ver al fénix renacer de las cenizas porque en la vida real lo más insignificante nos destruye.


La motivación va ligada de la esperanza

 Pero entonces porque nos es difícil empezar algo, sólo por ese miedo primigenio o es que somos conscientes que no estamos preparados para hacerlo, los miedos se vencen arriesgando y perdiendo, enfrentándolos. Siempre existe ese impulso, ese evento químico que se desencadena y nos hace iniciar, la motivación. La motivación va ligada de la esperanza, cuando iniciamos el armado de los rompecabezas más allá del entretenimiento existía la motivación de ver la pieza concluida, la imagen completa. 

            Las técnicas utilizadas fueron desde separar las piezas con alguna cara recta para ensamblar el margen, la exclusión de formas extrañas, las piezas de tonos parecidos, los figuras grandes o destacadas en la escena completa, etc. A pesar de que el tiempo fue un factor importante, no era trascendente. El disfrutar el armado fue en muchos casos más satisfactorio incluso que la conclusión del mismo rompecabezas.

La clave está en fijar el objetivo, pero no sólo eso, hay que tener la motivación. He llegado a la conclusión de que la motivación además de ser inherente al deseo tiene como combustible un enorme número de emociones, la motivación puede ser el orgullo, la ira, el amor, el placer y otras tantas cuyo fin incluso nos avergonzaría aceptar. La dificultad en los inicios es entonces además de la pereza la falta de objetivos, pero sobre todo de motivación. En este mundo donde los satisfactores están por todas partes y la tecnología sustituye muchas funciones mecánicas y cognitivas, todo ya está dado y el proceso de aprendizaje se elimina, qué satisfacción puede existir en eso, como en el caso del rompecabezas la satisfacción se encuentra en el proceso no tanto en el objetivo.

Vienen dos mil piezas, una tras otra hasta formar un ente completo, queda disfrutar el trayecto, perder el miedo y vencer la pereza más allá de las técnicas. Empezamos con mil piezas, quizás mañana sean más, las formas se van perfeccionando y los retos son siempre mayores, tienen que serlo. Todo entonces tiene un principio y también un final, es emocionante llegar a ver la obra completa.  

Sunday, April 03, 2016

Playlist

Nunca entenderé aquella magnífica facultad de algunos para crear música, lo cual ya en alguna ocasión mencione y  escribí. Ese don del que algunos pocos gozan en mi parecer los acerca más a Dios o a la creación, quizás exagero pero siendo para mi tan incomprensible su estructura de verdad así lo creo.

En fin, el motivo del presente es sin más preámbulo hablar de las llamadas PLAYLIST cuyo término anglosajón significa sin más una "lista de reproducción" este término se ha popularizado en el broadcasting y los servicios de streaming, así como en la organización de los archivos de audio en los reproductores portátiles, como salta a la luz esto no es nuevo.
No soy fanático de los tecnicismos sino es utilizándolos en retórica que siempre he calificado de barata, y a través de la misma poder describir tanto asociaciones como pensamientos y creencias, pero sobre todo sentimientos. La música como otras vías de expresión humanas es una de las que más agencia momentos, personas y crea en nosotros felicidad principalmente, quizás nostalgia, excitación, etc. Y es que esa facultad tiene la música, despertar en cada uno de nosotros reacciones químicas diversas.

Las listas de reproducción además de ser meros instrumentos de control y orden son también portales al pasado, cada vez que añadimos una canción a nuestra playlist favorita inherentemente le damos una razón y un sentido que generalmente va relacionado con una emoción (Uno no añade una canción a una playlist sino es porque le gusta)

Hay canciones (tracks) que eventualmente terminaremos reproduciendo mil y un veces y acabarán por salir de la playlist o todo lo contrario, tracks cuyo enlace sea tan fuerte que simplemente nunca nos hartamos de escucharlas o mejor dicho, sentirlas. A veces nos recuerdan personas, con vivencias, o simplemente porque nos recuerdan algo específico, un momento determinado o una etapa en nuestro existir.

Hace poco encontré un reproductor portátil cuya música en forma de archivos mp3 aún se perpetuaba, en este dispositivo se hallaba música variada, incluso tracks que niego rotundamente haber incluido o que bien pudieran catalogarse como gustos culposos, al escuchar todos y cada uno de estos archivos recordé en la gran mayoría el porqué de su existencia y justificación.

Es increíble la capacidad de nuestra mente para conjugar factores tan simples como las vivencias de lo cotidiano y armar todo el cuadro cargado de imágenes, sabores, colores, sensaciones, de vida. Mucho de lo que se vive en el día a día está inevitablemente destinado al más profundo de los olvidos, el comer y hasta el dormir, pero cuando existe una canción de por medio incluso la tarea más cotidiana cobra relevancia y permanece ahí y se revive en esa mágica conjunción.

En todo caso esas asociaciones se dan con los aromas, los sabores, los colores, los sonidos, etc. Entonces una playlist se vuelve un conjunto de recuerdos varios, diversas vivencias, momentos, es quizás que nos aferramos a lo relevante o a lo que al menos en ese breve instante en el tiempo consideramos como tal. El play es en realidad un repeat, una a una las estrofas siguen su ritmo y cada quien le da el sentido que quiera.

En la estructura de la playlist bien podríamos ajustar un sólo género musical, por idioma, por grupo, artista, por mood, etc. Me di cuenta que mis playlist están totalmente desordenadas y sólo obedecen a un espacio temporal, así pues he encontrado idiomas y géneros distintos y hasta contrastantes. En determinado momento se me ocurrió "acomodar" la playlist, pero caí en la verdad irrefutable de que era una empresa imposible puesto que a pesar de que por definición la playlist tiene por tarea primordial "organizar" lo cierto es que almacena un conjunto de diversos tracks que en su momento fueron colocados ahí sin mayor razón que el puro gusto, se dejaron de lado los filtros y pasaron a ser parte de un amorfo caos cuya armonía yo solo entendía.

Ese armonioso caos en resumen es lo que ha definido ese espacio temporal, supongo que así en cada caso personal. Argüí no sin gran sorpresa que cada playlist es una estampa de mi vida, y es que en mi caso no siendo meramente un melómano si tengo una fascinación por la música por el simple hecho de que la disfruto pero no la entiendo y no creo tener el más mínimo talento para crearla.

En esas estampas temporales encuentro el amor, la tristeza, la felicidad, el ritmo, grandes historias cuya grandeza sólo se equipara con el gran final de las mismas, todas y cada una de esas epopeyas hablan de héroes que me prometieron el mundo entero, de héroes que emprendieron un viaje al otro lado del océano, encuentro las promesas rotas y otras grandes hazañas que han trascendido al tiempo mismo.

Todos y cada uno de esos tracks son llaves al pasado ahí presente, al pretérito imperfecto que se resiste a concluir. Comparé esa playllist con la actual y hay coincidencias pero la mayoría de esos tracks se han renovado. Es emocionante darse cuenta de que las cosas cambian y el tiempo no se detiene y con ello las ecuaciones fundamentales del existir que a la pos siempre se balancean haciendo de las leyes de la naturaleza casi perfectas.

Una cosa es tan cierta como el devenir el alba y la llegada del ocaso, la vida pasa y cada día es un día menos, en el futuro cierto en que la vida continúe sin mi quiero creer que habré logrado algo más allá de una rutinaria existencia partícipe de un sistema sin sentido, espero llegar a tener la mejor playlits del mundo, que con cada play traiga de vuelta esos instantes únicos y los haga eternos, irrefutables y vivos tan ciertos como el fin del universo.   

Sunday, January 10, 2016

Stars

Ya alguna vez te había mencionado que las estrellas se burlaban de nosotros, de nuestros sueños y de nuestras fantasías, que se extrañaban al ver que nuestras igualdades nos separaban y nuestras diferencias nos unían. En su lógica estructura no encontraban sentido al entramado simple de nuestro espíritu. A lo largo de eones las estrellas nos han visto evolucionar y en su larga vida allá en la distancia sólo observan, miran y nada más.

Pero las estrellas juzgan, danzan en un interminable baile que desde el inicio las ha separado; se han juntado para hacerse compañía, unas en grupos pequeños que generalmente son las más arrogantes, otras en cúmulos más grandes y otras solitarias rodeadas de un infinito vacío, estas estrellas son las más entendidas de la existencia misma, es en su soledad que encontraron las respuestas.

Las nacidas recién empezó este universo ya han muerto hace largo tiempo, un periodo inentendible para nosotros, de algunas queda aquella imagen que vaga por el espacio y que es visible solo para el que presta atención, pero físicamente ellas ya no están, sus restos han vuelto a formar parte  de ese todo primigenio y otras han dado origen a monstruosos seres rebeldes a las leyes de la mayoría.

Y es que si hay algo en el universo muy cierto es que las leyes son relativas. Las imágenes antes mencionadas de las estrellas muertas, son eternas quizás no en el sentido estricto de nuestro entender, finalmente algún día hasta esos fotogramas se desvanecerán en la inmensidad de la nada.

Lo importante no es el periodo de vida de las estrellas, unas viven mas que otras. Algunas estrellas irradian una luz increíble que sin duda dejaría ciego a cualquier ser en este universo, esas estrellas gastan rápidamente su combustible y viven poco, el brillar tanto o ser tan grandes y magnificas acortan su existir. Hay otras que son un poco mas pequeñas y mas constantes y son estas las mas estables, llegan a vivir mas que sus hermanas monstruosas. Las hay las pequeñas, unas que ni siquiera llegan a ser lo que pretendían ser.

Las hay pequeñas si, pero con un inmenso poder y hay unas quienes siendo tan grandes en el final de su vida terminaron siendo enanas, otras fueron grotescas y no tuvieron mejor final que una conversión a seres oscuros y poderosos, deformando el espacio y el tiempo a placer. Las medianas o mas constantes irradian al final de su existir el mejor de los brillos y estallan en colores y figuras de ensueño, como monumento a la creación misma.

Esta belleza de colores singulares a veces inerte y otras llena de cinética contrasta con el silencio de la inmensidad que lo rodea. Hay entre las estrellas una distancia considerable y a pesar de ello las fuerzas invisibles las conjugan en patrones magníficos que hemos interpretado en base a sus ciclos y otras simplemente a sus formas.

Las estrellas no entienden ese sentir nuestro, ese de verlas y maravillarnos desde tiempos ancestrales por ser lo que son. De igual forma ellas aunque lo nieguen se maravillan de vernos romper las reglas mas simples. Es en su realidad llena de constancias y certezas que no comprenden nuestras fluctuaciones en este existir.

Para las estrellas somos ese cuadro que no se deja de ver, eso que no se deja de admirar, eso que nunca se alcanza a entender. Es la incertidumbre lo que las mantiene interesadas y viceversa, el tratar de descifrar sus leyes es lo que nos mantiene mirando arriba, queriendo alcanzar eso que nunca podremos tocar.

Para mi tú eres esa estrella magnifica e indescifrable llena de leyes constantes pero inentendibles a mi sentir. Eres ese constante titilar que nunca se apaga o apagará porque hay cosas que ciertamente son eternas y que rompen con toda ley escrita. Ese bacilar mas o menos perpetuo somete a mi horizonte y lo hace mas hermoso. Eres ese inalcanzable que puedo tocar porque ha quebrado una mas de esas reglas.

Las estrellas al final son envidiosas y saben que no pueden robar mas nuestra atención, saben que por muy bellas uno siempre termina con su cada cual a pesar de irradiar brillos inimaginables, te digo porqué; porque las estrellas son arrogantes y por muy bellas y brillantes siguen vacías y sin sentido en la nada. Y ese brillo tarde o temprano se acabará mas no así esa fascinación que en este momento sólo puedo describir yo.

Hay cosas que escapan a las estrellas, por eso se extrañan al vernos, las estrellas carecen de planes y de compromisos, son errantes en el andar y si acaso buscan no estar solas por eso se acompañan en el trayecto, aunque sea un trayecto vacío. Tú amor mío eres como esas estrellas.

En este andar de la vida me he encontrado con hermosas y brillantes estrellas, todas y cada una de ellas singulares y perfectas a su modo. Unas han sido estrellas fugaces, otras siempre han estado en mi firmamento, unas mas parecen venir a ratos en ciclos como los cometas y las mas están extintas desde hace mucho tiempo aunque como ya te había mencionado sus imágenes perduraran mucho mas.

Lo cierto es que mi cielo nunca dejará de brillar, eres esa estrella errante que brilla por brillar y que no entiende de compromisos. Y aún así me fascinas, no eres ni la mas brillante ni la mas hermosa que haya conocido, sin embargo funcionas a tu manera. Quizás fue el hecho de que fijaste tu mirada en mi y decidiste estar conmigo aún sin entender ese complicado entramado de nuestro sencillo espíritu.

Las estrellas a pesar de lo que parezca poseen un lado oscuro muy oculto, un lado que arde sin cesar a veces muy en lo profundo. A veces estalla a intervalos mas o menos regulares y otras simplemente es impredecible, en raras ocasiones estos estallidos representan el fin y en mas de hecho significa la destrucción de lo que las rodea, incluso mundos enteros.

Nunca alcanzaré a entenderlas, siempre me ha fascinado la belleza que representa una bola de fuego ardiendo en el vacío, en la profundidad del espacio. Hay diseños singulares y formas que se asocian, así punto por punto y al final es cuando se entiende el dilema.

En el ocaso de algún invierno no importa hace cuanto recuerdo que esas mismas estrellas se burlaron de mi. Al final obtuve conquistar a una de ellas y aunque fuera por una sola noche, brilló como nunca antes. Eventualmente las leyes básicas del cosmos trabajan y funcionan. A veces las reglas se rompen y aunque me cueste trabajo aceptarlo la realidad es que no funcionan a mi placer. Yo que mas quisiera dominar el universo y destruirlo en un capricho.

Yo se que es lo que va a pasar y sé que eventualmente vas a hacer arder mi mundo y posiblemente lo llegues a destruir, esa es una facultad que olvidé mencionarte de las estrellas. Y si hay algo que nos separa de las estrellas es esa capacidad de elegir, las estrellas no son realmente racionales, son de hecho bastante impulsivas y autodestructivas. Sabes algo, ya hice mi elección.

En mi mundo ocurren cosas extrañas, tan raras que parecen increíbles. Hay fulgores tan pasajeros en este horizonte y a pesar de ello pareciera que ahí siempre han estado presentes, otros por muy duraderos apenas si se cree que pasaron. Para mi fortuna en este mundo las estrellas destruyen y a veces en su destrucción encuentran redención.

No importa cuantas vidas pasen, cuantos eones tenga que esperar. En este universo las estrellas renacen de sus despojos y aunque es muy raro, vuelven a ser brillantes incluso mas hermosas. Pero para renacer primero se debe morir y para ello te necesito a ti, ven y destruye mi ser, arrasa con mi mundo, no dejes nada sino el recuerdo mismo de aquellas caminatas nocturnas en esta ciudad. Arde como ninguna otra estrella nunca antes en mi firmamento, que para eso nos encontramos; para brillar como ninguna otra pareja en este singular lugar. Hagamos de este encuentro la envidia de tu mundo y el mío, que los humanos son celosos y las estrellas aún mas. 

Thursday, December 31, 2015

Thirty part One (Almost nine)

A unas horas de finalizar el año tengo diversos pensamientos a manera de reflexiones, ya alguna vez había mencionado aquella estupidez de los recuentos y del porque uno tiene la necesidad de ellos. En fin, hagamos un recuento escueto de este año que se nos va. En este año cumplí TREINTA AÑOS, 2015 se nos va con todo y mis veinte años (sí, soy un niño del terremoto de 1985) y la pregunta es ¿Qué hice de esos veinte? de esa década que obviamente ya no volverá.

VEINTE

Podría bien hacer no sólo una publicación entera describiendo mis veinte años sino un libro entero, un anecdotario en varios volúmenes, quizás. Pero básicamente es un recuento solamente de 2015 y eso implica que a bien puedo describir mis veintinueve años, no más. Mis veintinueve años están marcados por... LA TREMENDA ESTABILIDAD EN TODOS LOS SENTIDOS, A mis veintinueve años logré alcanzar una estabilidad nunca antes vista, en todos los terrenos, laboral, amoroso, pasional, económico, etcétera. 

He de confesar que de alguna manera esa estabilidad alcanzada no era algo que me hiciera realmente feliz, siempre he sido un hombre de caos, un hombre en busca de emociones mas o menos fuertes sin rayar en lo ridículo o lo absurdo, de hecho el tipo de emociones que me encantan van mas de la mano con la interacción con otros seres humanos. Yo vivo fascinado tratando de entender a la gente y a la par descifrando mi propia estructura básica. A veces (casi siempre) creo que amo perder el tiempo y como a bien tuvo un buen amigo afirmar, soy un amante de las relaciones y no de las personas.

Mis veintinueve se me van de las manos en un suspiro que anhelo atrapar en el aíre, y me da una nostalgia infinita eso que no pude descifrar. En ese encontrar (o reencontrar) de mis sentidos veo que no me alcanza la vida para conocerme. Me vi envuelto en un conformismo con mi propio ser, rayaba en lo enfermizo y a ratos en lo absurdo. Supongo que soy un alma muy vieja que escogió un camino bastante raro para seguir ese aprendizaje. 

Y es que miren que vivir en estos tiempos es bastante complicado, el presente nos tiene una gama ilimitada de deshumanizados complementos que van desde la antiquísima radio, pasando por la tv hasta el Internet y lo que vienen a ser sus engendros malditos mal llamados REDES SOCIALES, y digo mal llamados porque realmente no son sociales sino son insignes muestrarios del egoísmo, egocentrismo y demás del "ser humano" no son mas que puentes entre el YO Y LA NADA.

Entendí que las buenas costumbres y los buenos modos mueren con el devenir de los años y que mi visión de la realidad cada año se distrofia mas, que siempre fui un niño muy aburrido y un adulto bastante alegre (entre comillas) saben algo... siempre fui muy complicado.

Al llegar a los treinta esa "estabilidad" se rompió totalmente dando un giro extraordinario a mi vida, yo insistí en llamarlo CRISIS DE LOS TREINTA pero seguramente sólo fue una mas de mis estupideces, eso el tiempo me lo dirá.

NUEVE

Terminé el año cerrando un capitulo en mi vida de casi nueve años, uno que se llevo mis veinte años en casi su totalidad. Por mucho la historia mas maravillosa de mi vida, pero que se fue desgastando gradualmente y en donde yo siempre termine humillado. Lo cierto es que había alcanzado un confort bastante agradable lo cual nublaba hasta cierto punto mi juicio y me confundía el distinguir entre la felicidad y la estabilidad en todos los sentidos.

Siempre fui muy razonable y no voy a negar que en una relación las elecciones se vuelven colectivas y los frutos son compartidos. Sin embargo, yo nunca fui el de la iniciativa en lo trascendente, lo fui en lo material. Eramos un buen complemento, eramos el ejemplo y la envidia de muchos. Pero todos tenemos un límite, ese punto al que nunca quise llegar y que a bien tuve augurar ya en tiempos pasados, llegó.

De igual forma esos casi nueve años no podrían ser descritos en unos cuantos párrafos, me llevaría tomos enteros el poder siquiera acercarme a describir lo que fue, la mas grande de mis historias. Ese último año no fue tan malo debo aceptarlo, amaba salir a cenar a Santa Fe y al cine en funciones después de las diez de la noche aunque no fuera tan seguido.

Esos nueve se van con mis hijos, Camila y Datón. Camila una perrita criolla muy traviesa que siempre se emocionaba al verme. Datón un gatito persa, el mas tierno y hermoso de todos los gatos que jamás conocí, Datoncito tuvo un triste final que enmarca esa ruptura en mi vida, quizás resintió la mala vibra o fue capricho del destino que se nos fuera acostado, así como si durmiera, en paz.

Lo que aprendí ese último año y me quedó muy claro, es que las palabras duelen mas que los golpes y esas no se borran tan fácilmente y que para armarme de valor necesite tocar fondo, y hasta ahí me llevaron sus palabras.

Me queda la promesa de una vida mejor, una que me hizo Jorge en sueños. Me quedan los recuerdos, esos que duelen, pero que también me hacen reír. Me queda la madrugada que me despierta y se ensaña casi llegada el alba, me quedan los números de mi constancia y la alegría de saber que entre todas las cosas fallidas de mi existir por lo menos el estar con él me salió bien. Y a pesar de todo fui muy feliz.


Sunday, December 20, 2015

Ninety-six

No es la primera ni la última vez que hablo del universo, no soy el primero y no seré el último en hacerlo, y aunque este tema ha sido la inspiración de muchos a lo largo del tiempo; cabe señalar que no todas las visiones acerca del mismo son fieles o acertadas en alguna medida. Esta no será la excepción por dos razones, la primera es que nadie es dueño de la verdad salvo de la propia, segundo que es un tema tan vasto que a lo mucho divagare en un sólo concepto de los muchísimos que hemos inventado para diminutamente tratar de darle entendimiento al cosmos.

Amo las metáforas y las retóricas baratas, sí así como yo escribo. Recuerdo que ya en alguna ocasión había hablado de la existencia de realidades alternas, etcétera. Alguna vez se han preguntado porque la realidad o a lo que llamamos como tal, es como es. Muchos quizás no se quiebren la cabeza y salgan con el discurso de que "somos producto de nuestras acciones" y sin duda lo es, pero yo voy mas allá y no me cuestiono lo que en determinado momento es la simpleza del ser humano, aunque para nuestro arrogante ser seamos lo máximo, la cúspide de la evolución misma.

Por qué el hidrógeno es como es y no de otra forma, por poner un ejemplo. El cuestionar la realidad forma parte de nuestra así llamada naturaleza y es quizás eso lo que nos separa del resto de las especies. Dicen que la materia sólo es el 4% la constitución del universo, el 96% restante esta compuesto por materia oscura y energía oscura, nada esta comprobado realmente pero todo apunta a que es así.

Será acaso posible inferir que en todo caso nuestras acciones están ligadas con el cosmos mismo y con todo, absolutamente todo a la vez. Más o menos como el concepto de Eywa de la película Avatar, aunque en este momento supongo que deben existir mejores acepciones. Millones de neutrinos nos atraviesan como mantequilla, de hecho como si fuéramos invisibles, cuántos neutrinos atraviesan la tierra a cada instante desde el centro del sol.

En este sentido y sin divagar mas  la pregunta es; ¿De verdad existe el libre albedrío? y en todo caso esto cómo lo podemos relacionar con el propio sentido del universo. El plan maestro viene a ser obra de un ente superior o solo somos producto del azar cósmico en la nada de esta galaxia. Todo esto viene a ser parte de una introspección en donde descubrí no sin mayor sorpresa que la vida (por lo menos la mía) esta intrínsecamente ligada a ciclos aparentemente constantes, mas no perfectos.

Pero podría yo cargar mis culpas al destino mismo o como siempre sólo busco una justificación para mi alma atormentada, una que amaine aunque sea un poco esa sed de paz en mi camino. Imagínense que ese 4% es lo que somos, es lo que hacemos y es lo que será. Ese 96% restante de lo que no vemos, de lo que no tenemos certeza mas si una creencia es la "nada". En mi juicio 96 parece ser bastante contra 4 y no concibo imaginar que no tenga nada que ver en lo que a la vida se refiere.

A ese 96% se le ha relacionado con la fuerza invisible que mantiene al universo en un equilibrio, en una expansión que al final nos va a llevar a la destrucción pero que le da sentido a la cinética del otro 4% restante. Como diría ese memorable fragmento de El Principito Ce qui est essentiel est invisible pour les yeux "Lo esencial es invisible a los ojos" Es ese 96 no visible lo esencial para ese otro 4.

A veces siento que no voy a estar mucho tiempo en este universo o por lo menos no en esta forma que le llamamos vida. Soy ese 4 buscando a su 96, a ese que de verdad le de sentido a esta realidad dominada por leyes básicas y caóticas. O es que ese 96 me domina realmente y solo soy producto de sus designios caprichosos. En todo caso lo que busco no es ese 96, lo que quiero es entenderlo. Soy ese  David contra Goliat que eventualmente saldrá victorioso. 

Al final supongo uno tiene que aprender a vivir con el hecho de que no puede dominar todo a su alrededor y que a veces ni de uno mismo es gobernante. En estos tiempos plagados de tecnología y divergencias entre los humanos y sus emociones lo mejor es amar los instantes. Busco ese 96 que le de equilibrio a mi caótica existencia y aunque sea invisible ser ese 4 que existe y es para él y así ser uno con la creación misma.