Thursday, December 30, 2010

Goodbye 2010

A unas cuantas horas de terminar el año, este año, este maldito año… y es que no sé cómo les haya ido a ustedes este 2010 que está a punto de terminar, la verdad espero que muy bien, que sus propósitos, deseos y planes de 2009 se les hayan hecho realidad, me imagino que con gran esfuerzo unos y quizás otros de pura suerte como por obra del destino que les pago algunas que ya les debía.

Sea como haya sido, el caso es que ciertamente y por muy trillado que me parezca, es cierto que el año se va y comienza otro, lo trillado viene a ser eso de que un nuevo ciclo da comienzo y con ello una oportunidad renovada, nuevos deseos y porqué no “Que muera lo viejo y feo del año que se nos va” y es que así somos, necesitamos renovarnos, sentir que los errores por muy terribles que hayan sido o que parezcan son susceptibles a una expiación de casi cualquier tipo, desde una enmendación hasta una promesa absurda (irrealizable), que en el momento no suena tan absurda.

Es bueno hacer planes, a corto, mediano y largo plazo. Lo malo es no planificar, no tener una estrategia, me viene a la mente el concepto de “Planificación estratégica” pero bueno creo que eso no viene mucho al caso, decía que lo malo es no planificar, carecer de una estrategia y a veces confundir lo que es una estrategia con un plan, un deseo, una meta o un propósito. Sin embargo ninguno de los conceptos anteriores es útil si no los llevamos a la marcha, al mundo real, sino materializamos nada lamentablemente no obtendremos ningún resultado tangible, obvio.

Y eso de obviar las cosas es otro de mis grandes problemas, las cosas no son obvias, no para todos y el más grande error es subestimar o sobreestimar a las personas, sino somos capaces de acomodar bien nuestras ideas el mensaje llega distorsionado, no se entiende. Pide lo que necesitas, eso sí con seguridad puedo decir que este año aprendí que la capacidad de abstraer los mensajes en una conversación no cualquiera la posee, y tristemente ni de un escrito.

En fin, ya empecé con mis reproches lo cual este año también aprendí que de poco sirven, la verdad es que no sólo no solucionaron mis problemas sino que a veces hasta los complicaron. El recuento pues de este año… un asco, definitivamente; la realidad es que no es cierto, sigo vivo, lo cual es un gran consuelo “la llevamos de gane”… eso tampoco es cierto, lo único cierto (ya enserio) es que hubo una constante en este 2010 y esa fue la incertidumbre porque no hubo nada que realmente fuera certero, nada.

Algo a lo que ya me estoy acostumbrando es a la frustración, me frustro casi de todo y de quien sea, la reflexión es corta y el enunciado es simple: “Yo, Jorge espero demasiado de todo y de todos” por eso siempre estoy en una constante decepción, sin embargo no es equitativo porque mi mente traviesa no ve y omite deliberadamente el hecho de que yo tampoco ofrezco mucho a nadie y poco empeño le pongo a las cosas.

En la escuela no sólo no me fue bien, me fue pésimo, terrible, espantoso. Y ahora recuerdo bien el augurio de alguien, no le hice caso y poco hice por contener mi tragedia aún con el conocimiento previo, pero también tuvo a bien profetizar algo que espero con ansias. Ahora recordando, a finales de 2009 dijeron que el 2010 sería un año difícil y créanme que tuvieron mucha razón, pero aquí estamos, sobrevivimos. Los que no sobrevivieron fueron las miles de personas asesinadas por esta llamada guerra contra el narcotráfico (crimen organizado) que paulatinamente se fue convirtiendo en una “Lucha”, el adjetivo no cambia en mucho las cosas, guerra o lucha los muertos son los mismos.

Ya para terminar, siendo hoy 30 de diciembre de 2010 alguno de ustedes ya hizo sus propósitos para este 2011, ya está a la vuelta de la esquina. Recuerden, no sólo es el fin de año sino el fin de una década, en otro post publicare mi recuento de la década, les adelanto que para mi hubo más años buenos que malos en esta primera década de este siglo y eso es bueno.

¿Qué tienen planeado para esta segunda década de este siglo? Por mi parte les deseo éxito, felicidad, amor, dinero, abundancia, claridad, estabilidad, salud, pero sobre todo actitud, ganas, motivación, energía, fuerza de voluntad y disposición que es básico para lograr alcanzar nuestras metas autoimpuestas, lograr sus proyectos.

No sean egoístas, si hay algo cierto en esta vida, en este universo es que existe un balance perfecto aunque muchas veces lo dudemos y pensemos que “La vida es injusta” todo se alinea tarde o temprano, pídanle a Dios (sea cual sea su Dios) ser buenos y amar al prójimo, ver a los demás como iguales y saber que como nosotros todos buscan la felicidad y por lo mismo no ser quienes deliberadamente se las evitemos, y si por alguna razón misteriosa del destino somos causa de la infelicidad de otro, retirémonos dignamente sin tomar ventaja.

Y antes de empezar con mis clases de moral, ojala lo que me paso en 2010 nunca me vuelva a pasar, juro que aprendí la lección, sé lo que tengo y sé lo que perdí, sé lo que quiero y sobre todo sé lo que ya no quiero y si hay cambios (que los habrá) Dios quiera que sean para bien. Los caminos del señor son misteriosos y a veces (sin exagerar) tenemos que bajar al mismísimo infierno para ahí dejar uno que otro demonio de esos que atormentan cotidianamente, este año sin duda se fueron varios de ellos y aún me faltan más.

¡Feliz año nuevo! Adiós 2010, no regreses jamás.

Tuesday, December 21, 2010

Talk To The Wind

No son más que simples estructuras
pretenden ser complejas en el entendimiento
simples en la oratoria animada;
Básicas en su origen, profundas en relevancia
insignificantes emisiones en un universo casi estático.

Yo que estoy a tu lado, invisible
crearé una historia como ninguna,
sin tu existir.
No llegas nunca a comprender el porqué del amor
por ti.

Háblale al viento, dile tus secretos
grítale al cosmos cuanto me odias, y destrúyeme,
en un pensamiento.

En la mañana fría, moteada en fulgores violetas,
el río corre con sangre, ahora helada,
de mi corazón.

Saturday, December 18, 2010

About (Indifference Part Three, Last One)

En las relaciones personales, la indiferencia es uno de los recursos más socorridos, ya sea para evadir conflictos pero en mi opinión más bien creo que es el principal recurso utilizado para proteger los sentimientos propios (nuestras vulnerabilidades) del otro, es decir; a través de la indiferencia pretendemos restarle importancia a nuestras acciones deliberadas, a su vez restamos importancia a las acciones del otro, por consiguiente eliminamos el impacto que sobre nuestra psique pudiera en determinado momento causarnos una ruptura amorosa. Así al final podemos decir a bien –Al fin que ni me importaba-

A manera de conclusión puedo decirles con toda seguridad que, somos indiferentes a casi todo, sea esto persona, cosa o situación. No estamos dispuestos a ceder absolutamente nada principalmente por miedo, seguido de una profunda ignorancia, el egoísmo nos ciega y nuestras pretensiones basadas en cuestiones tan frágiles e insignificantes como la apariencia (de las cosas, personas o situaciones) destruyen totalmente la gran oportunidad que tenemos a cada instante de conocer, de aprender, de sentir, experimentar sensaciones únicas.

Tengo claro que la diferencia entre las personas comunes como tú y como yo, y las personas que mandan, que son líderes, que mueven el mundo a placer, que tiene el poder en sus manos y en sus mentes es precisamente que ellos en algún momento eligieron no ser indiferentes. Y con esto no me refiero a que sean buenos y vean por todos a su alrededor para bien, no. Pero el hacerse consientes de su entorno y de definir una postura ante las cosas, personas y situaciones, evidentemente los puso adelante, no omitieron, ellos si aprovecharon esa oportunidad.

Por eso no somos felices, no nos damos la oportunidad de fracasar, de perder, de sentir dolor. Por lo tanto, no conocemos, nos confundimos y no sabemos lo que queremos. ¿Cómo sabes lo que es la libertad si nunca has estado sin ella? ¿Cómo sabes lo que es el amor, si nunca te han roto el corazón? ¿Cómo sabes lo que de verdad quieres si nunca te has permitido tener la necesidad de algo o alguien?

Y suena triste, pero hay quienes en estos llamados tiempos modernos, no tienen más necesidad que comer, y su sustituto afectivo por excelencia, el internet. Pero esto ya es plática de otro día, las relaciones virtuales, la sustitución afectiva, la depresión relacionada, la dependencia tecnológica y como en lugar de ser herramientas para enriquecer el conocimiento personal, se vuelven lastres que terminan dejando al individuo carente de casi todo, principalmente de su inteligencia.

Wednesday, December 15, 2010

About (Indifference Part Two)

El miedo al fracaso, al dolor, a la frustración, a la decepción, al rechazo, al desamor, etc. Son muy buenas excusas para no arriesgarse, a ser indiferentes. Pero la indiferencia trasciende estos temores humanos y a veces somos indiferentes a casi todo, a los temas de “interés” nacional, a lo que ocurre en el mundo, a las tragedias, a los avances tecnológicos y científicos, somos indiferentes a muchos temas (y con ello no quiero decir que tengamos como obligación el estar al pendiente de todos esos temas).

Los gustos personales, la naturaleza implícita en nuestra genética nos predetermina a optar por una u otra opción a veces en contra de una lógica. Como ejemplo de lo anterior, hay quienes gustan de la música pop, otros del rock en sus diversas variantes, un universo de posibilidades. Y el origen de los gustos (placeres) a veces no podemos explicarlos, simplemente son, así los sentimos. Es decir, todo ello que nos causa afinidad, gente que nos es empática, no nos puede ser indiferente.

Sin embargo está este proceso por el cual de manera deliberada elegimos ignorar ciertas situaciones, cosas o personas, negando el valor obvio por las repercusiones que tiene en nuestras vidas. He llegado a la conclusión, muy personal y sin pretensiones más allá que las que quién lee esto pudiera darle.

La indiferencia es la manera más fácil de dar solución a muchos de nuestros problemas, ya sean estos personales, familiares, etc. Es el proceso por el cual de manera sistematizada damos solución a muchos conflictos existentes, así es como enfrentamos las situaciones para las cuales no nos creemos capaces de afrontar a veces de manera consciente, la mayoría de estas ocasiones con un alto grado de inconsciencia.

Sin embargo esta inconsciencia no omite responsabilidades, de hecho la omisión en algunos casos es un acto deliberado. Por otra parte un factor, de pocos, causantes de la indiferencia es la ignorancia. Así es, la ignorancia puede y es un elemento determinante para ejercer el acto de la indiferencia.

Ante el desconocimiento de diversos temas, la acción más pronta de alguien no es investigar el tema, salvo que encuentre algún elemento conocido que le resulte interesante y por ende atraiga su atención. Pero ante el desconocimiento casi total del asunto (sea cual sea) la primera acción es la omisión ya que no encontramos esos elemento de identificación y por lo tanto no nos son útiles, entonces son descartables, a pesar de que en algún momento quizás pudiesen afectarnos.

Thursday, December 09, 2010

About (Indifference Part One)

Hoy quiero hablarles de un tema quizás trillado, o de esos que en twitter etiquetarían como #CosasQueANadieLeImportan “La Indiferencia” ¿Qué es la indiferencia? Si buscamos en el diccionario la definición nos dirá que es un sentimiento que se caracteriza por no tener una postura definida hacia una persona u objeto. Está íntimamente ligada a la apatía sin ser esta de carácter clínico, que a veces dudo y las evidencias pudieran sugerir que esa falta de interés es netamente clínica y por lo tanto incontrolable, quizás únicamente curada con medicamento, ya que la apatía en su nivel más bajo está relacionada con la depresión leve.

¿Cómo un ente orgánico pensante, poseedor de la capacidad divina de saberse consciente de su propia existencia “a voluntad” elige “ignorar” esas cosas o personas que de uno o de otro modo están conectadas íntimamente con su vida? Evidentemente lo digo porque estas cosas o personas son materia con las que se está en contacto, con las que se construyen proyectos (estoy omitiendo todo aquello que en verdad no está en contacto con el individuo y no le afecta ni en una ni en otra forma) aunque hay quienes creen que todos estamos conectados, desde el punto de vista evolucionista ciertamente así es, todos los seres orgánicos sobre la tierra compartimos en nuestro ADN elementos (información) en común, un origen.

Entonces dejando de lado esa creencia de que todos estamos conectados y que todo nos afecta directa y en su mayor parte indirectamente (como el calentamiento global) vayamos a un contexto un poco más particular. ¿Cuál es ese detonador que hace ser a alguien indiferente? Un hombre o mujer en sus tempranos años de desarrollo, desde el nacimiento quizás hasta la adolescencia, es particularmente receptivo, y en ese previo a la edad adulta (una etapa más evidenciada por otra serie de cambios hormonales, químicos básicamente) pareciese lo contrario, no sólo no somos indiferentes a la mayoría de las cosas, pareciera todo afectarnos de modo a veces distorsionado.

Resulta pues lógico creer que la indiferencia se desarrolla en la adolescencia, como un método eficaz en contra de la decepción, en contra del dolor. Es decir, ¿cómo podría afectarte algo que te es indiferente? Pero es un arma de doble filo, realmente no puede dañarte algo o alguien (Al menos afectivamente) que no te importe, sin embargo podría ser esta misma “omisión” (darle una concepción positiva o negativa a las cosas y o personas) la que nos privaría quizás de vivir algo muy bello, intenso o educativo, una experiencia única, negamos pues esa posibilidad de experimentar en pro de una falsa felicidad.