Friday, October 30, 2009

Like a Star

Un día lluvioso sin más que hacer. En estas tardes lluviosas de octubre, reflexiones extrañas sobre acontecimientos en universos paralelos. Recuerdo una tarde igual a esta, lluviosa y triste; me encontraba mirando una higuera a través de una gran ventana, también recuerdo que tuve el deseo de salir. Recuerdo y recuerdo aunque no se precisar si esas imágenes difusas fueron en realidad algo cierto. Cada día surgen nuevas imágenes, cuyo significado es confuso. Otras no tienen significado y son simplemente abominaciones, no concuerdan con las leyes físicas en este espacio y tiempo. Hace un momento. Miro las luces distantes, esas que nunca se apagan. Pienso que bien podría perderme en la inmensidad de la lluvia, pero temo. Hay un espacio tan grande entre las estrellas y yo, son inalcanzables, y sufro. Será cierto eso de que la causa del sufrimiento siempre es el deseo, aún dudo que eso que me hace daño pueda ser totalmente malo, porque eso mismo es lo que me hace feliz en instantes. Hace unos días. A la espera, y con sentimientos familiares en situaciones similares. De nuevo esta la distancia, esa que no me deja, aunque quiera. Por qué siento que estas tan lejos si te tengo al lado. Otra vez tú ahí en lo infinito de este mundo. Y yo sintiendo que no puedo dejarte ir, como un gran hallazgo, mi gran tesoro corrupto, prohibido. Esta noche. Por qué te burlas de mi, un sin sabor extraño en tardes soleadas. Qué es lo que puedo hacer para cortar, para destruir eso que me separa de ti. Es un largo camino que tengo que recorrer para llegar a las estrellas, y estoy enojado. Quizás esta también sea una imagen difusa, abominable. Algo que no es cierto en este espacio… en este tiempo.