Friday, February 13, 2009

All night long II

El momento En aquellos pequeños momentos (escasos) de la irrelevancia de las situaciones, de la tonta forma de hacer las cosas, de la simpleza de ese pequeño tiempo que dios me dio a tu lado, con buenos pronósticos con un prometedor porvenir. La promesa “En la “humedad” de la tempestad, en el ruido del chaparrón. Contigo frente a mí… desafiando a los cielos que hicieran realidad lo que mi corazón de antemano siempre supo nunca sería. Y ahí sigues sonriendo, siempre sonriendo.” Del pacto y del adiós De aquel secuestro de fin de semana, de aquel pacto de… y preguntaste aunque no me lo hayas dicho, te cuestionaste si eso sería lo correcto. Fue un sábado que irrumpí a tu vida, fue un sábado cuando me dijiste “sí” y meses después con eso que escribió tu corazón a pesar de parecer una invitación mi alma bien sabía que era el adiós. De Noviembre Fue el 9 de noviembre… y en aquel pasillo tan largo prometí no volver, pero siempre supe que aquí te estaría esperando. Pero ambos sabemos lo que vendrá, y sé bien que no volverás.
Promete que estarás bien, promete que serás feliz, promete que siempre serás quien eres aunque ya no esté ahí, promete que no me olvidaras y con ello cada instante de lo vivido, promete que no seré un simple recuerdo, promételo. Y si en una noche en tu mente encuentro mi muerte ten la seguridad de que siempre ahí estarás tú en mis mañanas.

“… no dejes que termine esta noche, por favor nunca dejes que amanezca”

All night long I

Un poco de ti
De los momentos de infamia, de los recuerdos perdidos… del más profundo sentimiento criminal, del más interesado de los actos.
De los sueños extraños que presagian mejores tiempos o terribles tempestades en terrenos uniformes. “Hubo un momento en mi vida (pequeño) en el que pudiese haber parecido que la cordura no estaba en mi, sin embargo en lo más profundo existía (existió) aquello que no me dejaba seguir y que siempre me mantuvo al margen de las situaciones…” Y en esas notas infinitas que anunciaban noches largas y finales felices, fue en ellas, dentro de ellas que en un conteo aún mayor habrían (hubieron) de perder sentido. “En una ardua tarea de auto evaluación (muy penosa) en una empresa sin mucho sentido, la terrible desventaja del tiempo; tú maldito, el peor de mis verdugos y el mejor de mis amigos.” Del recuerdo Y de las angustiosas y tormentosas ataduras de tardes gloriosas, aún pienso en ti. Infructuosos fueron mis esfuerzos, incuestionable resultado de mi inconstante amor por ti, determinante la elección “la gran elección” esa extraviada en tus besos. “…de tus profundos besos, de tus abrazos, inigualable tu sonrisa, inigualable tú” De tu nombre, de tu maldito nombre y aquí sigo teniéndolo siempre, a toda hora esta aquí a toda hora en esa infinita serie de eventos. “Poco tiene sentido si ti… sin ti aquí”